La mayoría de las leyes que regulan el derecho de acceso a la información pública en los países de Latinoamérica prevén la posibilidad de que el Estado deniegue la información solicitada. Ello ocurre porque existen ciertas excepciones expresamente previstas en la ley. Por ejemplo, ciertos datos que el Estado posee pero que son de terceros y no puede cederlos o bien información que puede poner en peligro un interés superior, como la seguridad nacional. Esta negación, en la mayoría de los casos, debe ser notificada al peticionante por escrito, expresando las razones legales en que se fundamenta.
En su experiencia ¿alguna vez se le denegó la información? En ese caso, ¿le notificaron las razones por las cuales la información no podía ser entregada? ¿Cuáles fueron esas razones?
En este debate, hemos intentado saber si los/las periodistas que utilizan la herramienta de acceso a la información pública reciben habitualmente respuestas negativas por parte del Estado y cuáles son las razones. La mayoría de las leyes que regulan el derecho de acceso a la información pública en los países de Latinoamérica prevé la posibilidad de que el Estado deniegue la información solicitada. Esto se debe a que existen ciertas excepciones al principio de la publicidad, tales como los datos que pueden poner en peligro un interés superior, como la seguridad nacional. Aún así, esa negación debe ser notificada al peticionante, expresando las razones legales en las que se fundamenta.
Haciendo una evaluación general de los comentarios presentados en el foro por las/los periodistas, podemos afirmar que muchas veces las solicitudes de información que se presentan ante los diversos organismo públicos, son denegadas. Sin embargo, los/las participantes plantearon diferentes escenarios.
Algunos/as periodistas afirmaron que reiteradamente el Estado les ha negado la información requerida, muchas veces sin ni siquiera responderles formalmente. Concientes de que esto significa una violación a un derecho, se muestran enojados. Uno de ellos afirma: ?no tuve el privilegio de que me justificaran la negativa?.
Por su parte, una periodista aseguró que al presentar habitualmente peticiones formales de información pública ante diferentes dependencias del Estado, son múltiples las respuestas que ha obtenido. ?Algunos funcionarios se han negado a dar la respuesta por escrito y han preferido responder las preguntas a través de una entrevista. Otros han insistido en que los únicos autorizados para dar la información son sus superiores. En otras ocasiones he obtenido respuesta por escrito en las que me remiten a la pagina web del organismo?.
En la discusión, un periodista caratula de ?insólitas? las respuesta que el Estado le ha otorgado, al responderle que ?el material solicitado se puede ver pero no se pueden sacar copias?, o que ?hay que pagar hasta las horas hombre de la persona que copie el material?.
Finalmente, un periodista comentó haber perdido la cuenta de la cantidad de pedidos que no le han sido respondidos. ?En los casos en los que el silencio ha sido la principal respuesta todavía no hemos terminado el debate de si debemos proceder judicializando las negativas o no?, sentenció.
En definitiva, pese a que el periodismo ha ido incorporando el ejercicio del derecho de acceso a la información pública como herramienta útil para su labor, aún en muchos casos se enfrenta a obstáculos propios de la cultura del secretismo que, poco a poco, se busca permear en nuestros países de Latinoamérica.
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Jorge Hirschbrand 09-11-2009 12:39:43 hs |
Sí, claro que me negaron información. Es más: la mayoría de los pedidos de AI presentados no tuvieron respuesta. Y no tuve ni el privelgio de que me justificaran la negativa. Directamente, recibí un escalofriante silencio. Decidí llevar el caso a la Fiscalía de Estado de la provincia de Mendoza (Argentina), donde, curiosamente, el expediente se perdió. |
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Daniel Seifert 12-11-2009 17:08:18 hs |
La nueva era de Aníbal Fernández como jefe de Gabinete está haciendo estragos en los pedidos de AI. En los últimos meses recibimos insólitas respuestas como que \"el material se puede ver pero no se pueden sacar copias\" o que hay que pagar hasta las horas hombre de una persona que copie el material. Los ministerios ya no se esfuerzan ni en cumplir los plazos. Es la última etapa de la desintegacíón de los organismos de control. |
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Luisa Torrealba 13-11-2009 16:57:44 hs |
He tenido diversas experiencias al respecto. Algunos funcionarios que se han negado a dar la respuesta por escrito y han preferido responder las preguntas a través de una entrevista. Otros que han insistido en que los únicos autorizados para dar información son sus superiores, lo que resulta contrario los artículos 57 y 143 de la Constitución Nacional que prohíben la censura a los funcionarios públicos y establecen que estos deben rendir cuenta de los asuntos bajo su responsabilidad. En otros ocasiones he obtenido respuesta por escrito en las que me remiten a la página web del organismo.
El caso más impactante fue una respuesta que le enviaron a una colega periodista desde el Circuito Judicial Penal (Tribunales Regionales) de un estado del interior de Venezuela, en la que señalaban que si bien el derecho de acceso a la información pública y el derecho de petición están contemplados en el artículo 51 de la Constitución, este no se aplica para peticiones \"impertinentes\" y seguidamente negaron la información solicitada, irrespetando las garantías constitucionales para este derecho. |
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Daniel Valencia 16-11-2009 19:19:36 hs |
En El Salvador no existe ley de acceso a la información y en mi periódico, elfaro.net ya hasta hemos perdido la cuenta de cuántos pedidos no nos han sido respondidos. Hay otros, por el contrario, en el que al menos nos han expresado esas negativas por escrito. Pero en los casos en los que el silencion ha sido la principal respuesta todavía no hemos terminado el debate de si debemos proceder judicializando las negativas o no. |
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Daniel Gutman 25-11-2009 18:19:05 hs |
La verdad es que las últimas experiencias mías fueron bastante buenas con respecto al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que es donde yo trabajo. Es más, existe una oficina de Acceso a la Información que recibe todos los pedidos y los canaliza a la dependencia que corresponda. Prometen, además, explicarles a los funcionarios que haga falta que contestar los pedidos no es un favor, sino que es obligatorio. Paso el dato para el que le sirva: la mesa de entradas es en Avenida de Mayo 591, 5° piso. |







